El Tango

Y qué tal un tango y no precisamente infantil, para iniciar el año, y si lo aprendemos a bailar, MEJOR. Familia CEJULU, a divertirse y a seguir aprendiendo.

El tango es el fenómeno cultural más representativo de la zona del Río de la Plata, este abarca un estilo musical, una danza y una poética. Tiene un carácter mayormente urbano, ya que fue en tres ciudades sudamericanas donde mayor producción tuvo; estas ciudades fueron Buenos Aires principalmente, Montevideo y Rosario; pero en sus inicios también tenia cierto carácter rural.

Este conjunto de baile, música y poesía, actualmente goza de reconocimiento mundial, pero no fue así desde siempre, ya que tuvo que atravesar por un largo periodo y cambiar de diferentes formas para lograr ser aceptado de manera global.

También tiene se encuentra fuertemente ligado a algunos elementos que van más allá de lo artístico, tales son los casos del lenguaje lunfardo, los lugares como cabarets, prostibulos y “bulines” y personajes como los guapos y los compadritos.

La siguiente es una investigación que trata acerca de la historia de esta manifestación artística, de su etimología, de sus inicios en los arrabales de las ciudades portuarias de Argentina y Uruguay, del rechazo por las altas sociedades rioplatenses y de su posterior aceptación debida a su triunfo en Europa, de sus formaciones musicales como las Orquestas Típicas y los tríos, de su baile, de sus personajes emblemáticos, de su época de oro, de su decadencia, su transformación, etc.

El origen de la palabra “Tango”

La palabra tango tiene un origen anterior al baile y a la música así llamada. Depende del tiempo y lugar en el que la palabra se encuentre empleada, puede variar su significado, ya que en diferentes idiomas, países y épocas, la palabra tango se ve usada con diferentes significados.

Hacia 1803 en el diccionario de la Real Academia Española figuraba la como una variante de tángana, un elemento usado en un juego llamado chito.

“Chito:

3. m. Juego que consiste en arrojar tejos o discos de hierro contra un pequeño cilindro de madera, llamado tango, tanga o tángana, sobre el que se han colocado las monedas apostadas por los jugadores. El jugador que logra derribar la tángana se lleva todas las monedas que han quedado más cerca del tejo que de la tángana. Los siguientes arrojan su tejo y ganan las monedas que se hallen más cerca de él que de la tángana.”

Joan Corominas en su Diccionario etimológico registra la palabra como utilizada desde 1836 y da la siguiente definición:

“Tango:

(Baile argentino). Aparece primeramente fuera de América como nombre de una danza de la isla de Hierro y en otras partes de América con el sentido de reunión de negros para bailar al son de un tambor, y como nombre del tambor mismo. Este y otros análogos constituirán el sentido primitivo; es probable que se trate de una voz onomatopéyica (…).”

En todos los países esclavistas, el lugar de reunión de los esclavos era llamado tango, y así se nombró Buenos Aires a los lugares o casas de los barrios donde, a comienzos del siglo XIX, los negros se encontraban para bailar, también el negrero llamaba “tango” al lugar donde se juntaban los esclavos, tanto en África como en América.

Algunos investigadores sostienen que la voz tango es de origen africano. Su significado en África es variado, una de las hipótesis es que era una voz onomatopéyica para nombrar a un instrumento de percusión, otra es que significaba “lugar cerrado”, “coto” o “circulo”, –

El Diccionario de la Real Academia Española continuo con la misma acepción de tango en sus dos ediciones posteriores de 1869 y 1884; pero ya para la edición de 1899 se agrega una nueva entrada para tango:

Fiesta y baile de negros o de gente del pueblo de América”, y también “música para este baile”.

Por otra parte el ensayista uruguayo Daniel Vidart opina que “tango” deriva de tangir, tañer o tocar un instrumento. También el musicólogo Carlos Vega agrega que “ya en México en el siglo XVIII existía una danza de pareja suelta o individual denominada tango”

En su edición de 1925, la Real Academia agrega por fin una acepción referida al tango argentino: “Baile de sociedad importado de América en los primero años de este siglo”. Hay dos acepciones más: la cuarta, “música para este baile”; la ultima es un instrumento hondureño de percusión.

La edición de 1956 incorpora una nueva acepción: “Copla que se canta al son de esta música” .

En el año 1970, el “Suplemento” incorpora la voz “tanguista”: “(De tango) f. Bailarina profesional contratada para un espectáculo”.

Solo en la edición de 1984, la definición es más completa:

Tango: (Vos americana) m. Fiesta y baile de negros o de gente de pueblo en algunos países de América. // 2. Baile argentino, difundido internacionalmente, de pareja enlazada, forma musical binaria y compás de cuatro por cuatro. //

3. Música de este baile y letra con que se canta. // 4. Hond. Instrumento músico que usan los indígenas.

A esta definición le debería ser corregido que salvo excepciones, el compás del tango ya no es de dos por cuatro sino que desde la época del veinte es de cuatro por ocho, y que Ástor Piazzolla usaba para sus composiciones el compás de cuatro por cuatro.

Origen musical

La música del tango es el resultante de una fusión de ritmos musicales provenientes de distintos lugares, algunos traídos por la inmigración proveniente de África, América Central y Europa, que vivía en los conventillos rioplatenses hacia mediados del siglo XIX y otros ritmos de origen criollo.

Se estima que el afianzamiento del genero duro un lapso de alrededor de cuarenta años, en el cual se fusionaron ritmos musicales diversos como por ejemplo el candombe, la payada, la milonga, la habanera, la polca, el vals, la guajira flamenca y la cubana, el fandango, el fandanguillo, etc.

El tango tubo su origen, tanto en Argentina, como en La Banda Oriental. Las tres ciudades que más participaron en la creación del tango fueron Buenos Aires, Montevideo y Rosario

Los primeros conjuntos de tango eran compuestos por dúos, tríos u orquestas pequeñas que eran formadas improvisadamente, cuyos músicos interpretaban generalmente flautas y arpas, muy poco tiempo después se les agregó el violín y en ocasiones podían también haber instrumentos de percusión de origen africano, u otros instrumentos de diferente clase como por ejemplo el mandolín, la armónica, el acordeón, la trompeta, la corneta y hasta un peine usado como un instrumento de viento en el cual mediaba un papel para fumar y una persona que soplaba por el peine y marcaba el ritmo, en ciertos lugares cerrados se contaba con la presencia del piano solista y en otros se utilizó después el organito. Con el tiempo la guitarra fue reemplazando al arpa, y la formación musical más clásica para el tango en sus primeras épocas acabó siendo un trío compuesto por una flauta, una guitarra y un violín. Este modelo de formación clásica para interpretar tango duro varios años hasta ya entrado el siglo XX, en el cual se reemplazo la flauta por el bandoneón recién llegado de Alemania al Río de la Plata, y se incorporo también el piano a la formación.

Los tanguistas de aquellas épocas eran músicos de un perfil más bien anónimo, pocos nombres fueron reconocidos en ese entonces. Más tarde vendrían los más aplaudidos solistas.

Durante las dos primeras décadas, los posibles tríos u orquestitas, tuvieron una constitución anárquica. Los instrumentos se acoplaban como podían. No habían instrumentos distintivos para la nueva música y no había un timbre característico en el conjunto. Hasta que el instrumento protagonista del tango primitivo acabo siendo el violín, que era el que podía poner mayor sentimentalismo. La flauta podía alguna vez insinuar un poco de melancolía, pero casi siempre tendía a ser juguetona con sus “fiorituras”. Los instrumentos de cuerdas pulsadas como las arpas, las guitarras o los mandolines definían la parte rítmica.

Los primeros músicos de tango eran analfabetos musicales, solo tocaban lo que sentían, casi unánimemente ejecutaban meras improvisaciones. Solo en algunos casos los ejecutantes podían repetir algunas melodías que su buen oído les permitía memorizar. A estos se les exigía tangos, pero el repertorio era muy pequeño aun y los pocos tangos que podían retener eran repetidos hasta el cansancio, modificándolos, aplicándole variaciones a su antojo y combinando de distintas maneras las diferentes partes, de las que se fueron acostumbrando a tres temas por cada composición, que a su vez podían repetirse dos o más veces. Por eso no hay pentagramas, ni registros de los primeros tangos que fueron compuestos. Esto fue de provecho para algunas personas que si sabían leer y escribir música, para que se adueñaran de composiciones ajenas y las pusieran a su nombre para ganar dinero.

Elementos como el organito y la corneta ayudaron a que el tango se propagara y se aceptara poco a poco; El organito o piano mecánico, que a fines del siglo XIX se había hecho muy popular en Buenos Aires sobre todo porque algunos por su tamaño permitían que se les pueda transportar y llevar colgados en el cuello (los más pequeños), insertos en carritos con ruedas los cuales eran empujados por los organilleros, o en carros tirados por caballos. Gracias a su facilidad de transporte los pianos mecánicos tuvieron como escenario principal las calles de la ciudad de Buenos Aires, los organilleros eran convocados muy frecuentemente a los conventillos, peringundines, prostíbulos, plazas o casas de familia de la ciudad. En estos instrumentos se interpretaba música de toda clase, generalmente la que más gustaba a la gente de esa época y dentro de las músicas interpretadas por estos estaba el tango. Las cornetas de los tranvías también ayudaron a la propagación del tango, ya que con pocas notas anunciaban su paso con breves trozos de los tangos más populares.

El tango tubo su origen como una música instrumental, que era solamente para ser bailada, por lo que era muy poco propensa a ser acompañada por la voz. El tango cantado comenzó a interpretarse a partir de la década de 1850, casi siempre solista, eventualmente a dúo, sin coro, pero manteniendo de manera bastante marcada la separación entre tangos instrumentales y tangos cantados.

El tango “El Queco” fue el primer tango documentado y de difusión popular, que según algunos estudiosos “queco” era una manera de llamar al prostíbulo. Se afirma que este ya era cantado por las tropas porteñas del general Arredondo, durante los días de la sublevación del general Bartolomé Mitre, después de las elecciones de 1874 que dieron la presidencia a Nicolás Avellaneda. El investigador Roberto Selles sostiene que “El Queco” no es otra cosa que un tango andaluz, cuyo titulo originario seria “Quico” y al cual se le cambio la letra.

Los más antiguos compositores de tango de los que se tienen conocimiento son de los últimos años del siglo XIX y los primeros del siglo XX. El Museo de la Partitura Histórica en la ciudad de Rosario guarda el primer tango registrado como tal, titulado “La canguela” de 1889.

El tango comenzó siendo una música instrumental, hecha para acompañar el baile los primeros cantantes destacados de tango comenzaron a aparecer en los primeros años del siglo XX, por ejemplo Ángel Villoldo.

En las décadas finales del siglo XIX llegó al Río de la Plata el bandoneón, un instrumento de origen alemán que hasta ese momento no era muy usado. Hay diferentes teorías acerca de cuando, por quién y desde donde fue traído el primer bandoneón al suelo rioplatense, entre las cuales están por ejemplo la teoría que dice que fue traído en 1870 por una persona conocida como Bartolo el brasilero, quien trajo un bandoneón de 32 voces, es decir uno de los bandoneones más primitivos y de pequeño tamaño, pues al poco tiempo ya se fabricaban modelos de más voces, que rápidamente fueron aumentando a medida que lo exigía la maestría de los ejecutantes; Otra dice que fue traído aproximadamente en 1884 por un marinero ingles o irlandés llamado Thomas Moore; Existen también otras teorías que dan fechas anteriores, por ejemplo las de los bandoneonístas Domingo Santa Cruz y Juan Maglio, quienes supuestamente tocaban el bandoneón cerca de mitad de siglo XIX.

El bandoneón fue un instrumento que se popularizo mucho en el ambiente del tango, reemplazando a la flauta primero y luego convirtiéndose en el instrumento que simbolizaría al tango durante las décadas posteriores y en todo el mundo. Aunque esta popularización no fue de manera inmediata, al principio se tocaban con bandoneones valses, polcas y otros géneros y tal vez milongas. A Sebastián Ramos Mejía, un conductor de tranvías a caballo, se le atribuye el ser el primero en interpretar los primitivos tangos en bandoneón, lo que le dio fama en las terminales de su línea, cafés, bodegones y fiestas familiares, con lo que ganaba algo de dinero.

Las letras tangueras

En cuanto a su temática y formas de ser escritas, las letras de tango pueden ser divididas en dos épocas: la primera época fue durante las ultimas décadas del siglo XIX y la segunda del siglo XX en adelante.

Las letras de los primeros tangos comenzaron siendo las de los tangos andaluces que se fueron acriollando.

Muchos tangos criollos eran versificados, otros nacían del pueblo, narrando algún acontecimiento de la actualidad, estas eran características propias del tango andaluz. En ese entonces los cantores de tango no eran profesionales y las letras que cantaban eran picarescas y hasta groseras destinadas a escandalizar a la alta sociedad porteña.

Ya en los primeros años del siglo XX surgieron los letristas profesionales. El primer ejemplo de estos fue Ángel Villodo, quien escribía sobre temas como el ambiente prostibulario y el campestre, y sus letras tuvieron influencia del tango andaluz.

El tango tiene una amplia variedad de temáticas entre las cuales hay algunas que se destacan como por ejemplo:

La mujer: es una de las temáticas más comunes del tango. Se dice que el tango es machista, porque en sus letras las mujeres siempre son tratadas de malas y traicioneras, esto es un error ya que hay muchas letras de tango en las cuales se habla de la mujer como lo más puro y sagrado de la tierra, tales son los casos de “Tesorito” de Juan Andrés Caruso y Adolfo R. Avilés, y “Corazoncito” de Rafael Rossi. Dentro de esta temática se habla de varios tipos de mujeres, la que se ama y se valora, la que se fue y abandono al personaje, la que lamentablemente a muerto, la que logro escalar en su vida, la que fue mala y traicionera, etc.

El campo: el tango tiene una gran vinculación con el campo, ya desde sus inicios, al identificarse en sus principios mas con el criollo que con el ciudadano en sí, uno de los temas que refleja es justamente el campo. Con el correr de los años la temática se fue desgastando y el folklore pasa a ser la música por excelencia que identificó al campo.

El barrio: es el tema más común en las letras del tango. Es algo a lo que se le canta con mucho afecto, ya que esta relacionado con los aspectos más importantes de la vida del hombre de tango: el sentimentalismo, la sensiblería, las amistades, los amores, el lugar donde han nacido y/o se han criado, donde pasaron su vida, etc. Hay casos en que se habla del regreso al barrio natal y el poeta tanguero encuentra a su barrio cambiado para peor.

El turf: una de las principales pasiones del tanguero, en especial la del tanguero argentino y más específicamente del porteño, fue el turf. Es otra pasión compartida como en la del caso del fútbol. En las letras se hablan de caballos, apuestas, jockeys, etc.

El humor: se escribieron muchos tangos alegres y con sentido del humor, a pesar de que el tango este marcado como una música triste. Estos tango solían burlarse de ciertas situaciones o personajes, como por ejemplo el individuo que pretende figurar a cualquier precio, al cargoso, al aprovechador, al “vivo”, etc.

El bulín: tiene una vital importancia dentro de la vida del protagonista del tango. En este lugar el tanguero canta, toma mate, sueña, esta junto a una mujer (quien casi siempre abandona dicho cuarto en busca de una mejor vida), etc. Es una palabra del lunfardo que hace referencia a una pieza de soltero, en la cual se efectivizan relaciones amorosas furtivas, y hasta ilegales.

El carnaval: fue una temática de hace muchos años atrás, cuando los bailes juntaban mucha gente y los tangos solo se aceptaban masivamente únicamente cuando se tocaba en estas fiestas. En los carnavales había mucha gente deseosa de bailar y celebrar, y esto se reflejaba en algunas letras de tango.

La cárcel: es otra de las más comunes temáticas del tango, en estas se habla de que el hecho de ir preso causa vergüenza, deprime, hace perder las amistades, destruye familias y trae disgustos a los padres, sin embargo no es visto como algo negativo, si no que “la cárcel para el hombre no hace mal”.

El alcohol: se relaciona mucho con el tango, en muchas de las historias relatadas por sus canciones hablan del uso del alcohol para olvidar penas. El personaje intenta mitigar su tristeza (la cual generalmente es ocasionada por el desengaño amoroso), tomando alcohol hasta emborrachase.

La patria: siempre estuvieron presentes los tangos patrióticos. Desde las primeras las primeras épocas, ya había letras que hablaban sobre la tierra natal o de adopción, engrandeciendo y enalteciendo a la patria.

La Muerte: es un tema muy común en todos los estilos poéticos y por eso esta también presente en muchas de las letras escritas por los poetas tangueros. También se relaciona con otras temáticas tangueras, como por ejemplo los amores, las amistades, la familia, la cárcel y el alcohol, porque se habla a veces de la muerte de un ser querido del personaje, o de la muerte de un personaje en una determinada situación.

El Cabaret: en el ambiente del cabaret, hacia la década de 1920, el tango era la música que más se escuchaba por sobre otras músicas, esto hizo que sugiera una temática que se hablara del cabaret y de las noches en estos lugares, pero esto también hizo que entrara en decadencia la producción de algunas letras. Sin embargo el cabaret fue un lugar muy importante para el tango, allí creció, se desarrollo y se innovó.

El Coraje: era la cualidad principal del guapo, un personaje muy destacado en el ambiente del tango, pero también de malevos, y los personajes del submundo del tango. En estas letras se exalta el coraje y se dignifica y homenajea a las personas que lo poseen.

La poesía del tango es una “poesía lunfarda”, llamada así por un lenguaje muy utilizado en el ambiente del tango y de la gente del arrabal. El lunfardo comenzó como un lenguaje que los presidiarios utilizaban para que los guardias no los entendieran, a fines del siglo XIX. Muchas de sus expresiones llegaron con los inmigrantes europeos y africanos, y se mezclaron con el cocoliche, un lenguaje parecido al lunfardo del cual derivan varias palabras, y con el lenguaje gauchesco. También el lunfardo tiene la característica de tener varias palabras pronunciadas mezclando sus silabas.

El tango utilizó mucho el lenguaje lunfardo para hacer sus letras y poesías, ya que era parte del lenguaje que hablaban naturalmente sus letristas y es una característica propia de este.

El origen del baile

Todavía esta en discusión el lugar exacto en el que el tango como baile tuvo su origen. Al igual que sucede con la música se discute si tuvo su origen en Argentina o en Uruguay. En Argentina la hipótesis con más fuerza es la que dice que el tango nació en los arrabales de Buenos Aires, y más particularmente en Caminito, en el barrio de La Boca. Se dice que allí, la coreografía tanguera nació de forma espontánea, en burla a los negros que bailaban candombe. Se dice también que en un principio el tango era bailado solo por hombre, que esperaban en las puertas de los prostibulos y acompañados con la música se ponían a bailar.

El ensayista uruguayo Daniel Vidart opina acerca de esta hipótesis diciendo: “Es mentira, es error, es novelería de intelectuales friolentos que recién descubren el tango y se quieren calentar la sangre con su rescoldo, decir que el tango fue bailado por hombres solos en su comienzo. El baile en parejas de hombre y mujer es un simulacro de acoplamiento en las sociedades primitivas y lo sigue siendo hoy, a pesar de todas las fiorituras interpuestas por el salón entre la coreografía y el sexo. El tango como antes la milonga, y antes todavía la danza, se bailó siempre en pareja de macho y hembra. Cuando bailaban dos hombres juntos era para aprender pasos difíciles por sencillas razones pedagógicas. Y nada más. Buscar otras motivaciones seria tonto, sino grotesco.” A pesar de la objeción de este autor, hay que decir que la hipótesis anterior no está errada, porque aunque parezca absurdo, en tanto danza de parejas, el tango comenzó siendo bailado entre hombres. Al principio se bailaba separados, como en los candombes; más tarde se comparte y se trasforma un baile de pareja enlazada. Ya Evaristo Carriego, poeta de Buenos Aires, lo testifica, alrededor de 1906, en su poema El alma del suburbio:

“En la calle la buena gente derrocha

sus guarangos decires más lisonjeros,

porque al compás de un tango que es “La morocha”

lucen ágiles cortes dos orilleros.”

En este poema Carriego no describe a un hombre y a una mujer bailando, sino a dos hombres. Además las pruebas testimoniales y fotográficas de compadritos bailando son numerosas.

También existe una teoría que dice que el tango comenzó a bailarse de manera individual, por gauchos y compadrito, quienes bailaban en una esquina, y demostraban a sus amigos, o a las mujeres que querían conquistar, sus habilidades para el corte y la quebrada.

El bailarín le proponía a los músicos intuitivos de entonces, intérpretes generalmente de guitarra, flauta y violín, la intensidad del ritmo con una exhibición cambiante de figuras que iban creando sobre la marcha: el corte, la quebrada, la corrida, el ocho, la media luna, etc. Ellos fueron los inventores de la danza.

El orgullo de saber bailar era característico del orillero que se preciaba de tal. Mostrarse “patadura” podía resultar muy negativo para el prestigio viril.

Cuando el tango comenzó a ser bailado entre hombres y mujeres, fue prohibido por incitación a la lujuria, la gente se vio obligada a bailarlo en lugares ocultos hasta principios del siglo XX. Era concebido como “vulgar” por los estratos más conservadores, marginado socialmente por buscar la sensualidad y el placer.

El musicólogo Néstor Ortiz Oderigo ha puntualizado que en sus inicios coreográficos el tango no se ejecutaba con pareja enlazada, sino que era una danza pélvica, donde una mujer y un hombre se enfrentaban para trazar diversos movimientos, mímica, figuras y mudanzas, con directa influencia del candombe.

Diferente es la opinión de Carlos Vega, para quien las figuras del tango reconocen influencia distinta en sus orígenes: “Coreográficamente, el tango es un hallazgo. Los creadores porteños, que no se resignaron a perpetuar anodinas caminatas y vueltas conversadas en que cayeron todas las danzas de enlace, habían ensayado innovaciones en la ejecución de esas mismas danzas de salón. En la milonga y hasta en la cuadrilla”.

Lo cierto es que a mediados de la década del noventa ya el tango ha alcanzado su propia coreografía, la que se afirma en los primeros años del siglo XX.

El baile tanguero está construido sobre tres componentes básicos: el abrazo, un estilo lento de caminar y la improvisación. Pero por sobre todas las cosas el tango debe ser bailado como un lenguaje corporal a través del cual se transmiten emociones personales a la pareja. No hay ninguna otra danza que conecte más íntimamente a dos personas, tanto emocional como físicamente.

Se dice que el tango se baila “escuchando el cuerpo del otro”. Para eso es muy importante tanto el abrazo apretado de la pareja mirando hacia el mismo lado (la mujer hacia la derecha y el hombre hacia la izquierda), como caminar apoyado sobre la planta delantera de los pies. Esto es lo que hace que el tango sea una danza tan sensual.

En el tango la pareja debe realizar figuras, pausas y movimientos improvisados, llamados cortes, quebradas y firuletes, diferentes para cada uno de ellos, sin soltarse. Es el abrazo lo que hace complicado combinar en una sola coreografía las improvisaciones de ambos.

Ya entrado el siglo XX el tango triunfó en clubes nocturnos de París, donde apareció, por primera vez, en 1910, y en otros países latinoamericanos (especialmente Colombia, México y Centroamérica) y luego en Nueva York, a donde lo introdujeron bailarines de las clases altas que por esnobismo solían frecuentar los sitios en donde se practicaba en Buenos Aires. El tango comenzó a bailarse entonces en locales nocturnos de sus ciudades de nacimiento y rápidamente pasó a salones populares. Hasta mediados del siglo XX, se bailaba indistintamente en cavares de lujo y en las llamadas milongas, que eran pistas habilitadas en clubes barriales y suburbanos de Buenos Aires, Rosario y Montevideo.

Se distingue actualmente entre el tango de escenario y el tango de salón, o de pista. Este último es el que bailan los tangueros no profesionales.

 

El tango y el cine

Aunque parezca extraño el cine comenzó a relacionarse con el tango (que es sonido) en la época del cine mudo. Pese a la carencia de sonido no fueron pocas las producciones que encararon la temática de la música urbana, ya sea a través de sus intérpretes, de sus autores, de sus bailarines o de sus orquestas más características.

Hubo varias obras cinematográficas en la época del cine mudo, como por ejemplo: El tango argentino dirigido por Enrique Py y producido por la casa Lepage. Su fecha de filmación no es precisa, se estima que fue filmada alrededor de 1901, pero lo que sí se sabe que fue la primera película que tubo al tango como temática. El filme llegó a ser exhibido en las cortes de Alfonso XIII y Víctor Manuel II, y hasta en el Vaticano. Presuntamente trataba de una escena de baile, completada con un hombre y una mujer u otro hombre.

En el año 1907 la casa Lepage vuelve a producir películas con temática de tango y para 1911 ya contaba con treinta y dos películas sobre este tema.. La duración de estos filmes no sobre pasaba los cuatro minutos. En todos los casos el o los interpretes grababan el disco, y escuchándose gesticulaban ante la cámara, pero la sincronización no era para nada aceptable. Todos estos filmes fueron dirigidos por Enrique Py, quien estaba siempre al tanto de las novedades cinematográficas a través de los continuos viajes a Francia que realizaba. Estas grabaciones se hicieron tanto en el Teatro San Martín, como en la terraza de la misma casa Lapage.

Con el cine mudo debutó actuando Carlos Gardel con la película “Flor de durazno”de 1917.

Ya para la época del cine sonoro, la primer película argentina con sonido y también primer el primer éxito cinematográfico argentino, fue la película ¡Tango!, de Luis J. Moglia Barth, filmada en 1932 y estrenada el 27 de abril de 1933. Una de las actrices de esta película fue la famosa Tita Merello.

Hubo también otros títulos importantes como, “Los tres berretines”, “Dancing”, “Ídolos de la Radio“, “Adiós, mi Buenos Aires”, etc.

Desde 1931 hasta 1936 Carlos Gardel filmó un total de nueve películas, todas producidas por la compañía estadounidense Paramount Pictures, estas fueron: “Las luces de Buenos Aires”, “Andanzas de un criollo en España” o “Espérame”, “La casa es seria”, “Melodía del Arrabal”, “Cuesta abajo”, “El tango de Broadway”, “Cazadores de estrellas”, “El día que me quieras” y “Tango bar”.

Hubo también otros personajes del tango que hicieron películas, como por ejemplo Hugo del Carril, quien fue actor, productor, guionista y músico de varias películas; Susana Rinaldi, Horacio Salgán, Ada Falcón, Libertad Lamarque, y muchos otros.

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